Aceptar lo que sentimos y conversaciones suicidas

boca tapada

Cuantas personas piensan que hablar claro y de manera directa es clave y, sin embargo, qué pocas se atreven en el momento de la verdad a hacerlo. Yo no creo que ello se deba a una falta de valor, sino a carecer de la metodología adecuada que nos dé la confianza necesaria a la hora de expresar lo que es necesario e importantísimo que sea escuchado si queremos que exista conexión y comprensión.

Lo primero que hemos de entender es que nuestra mente no ha sido entrenada en buscar hechos, sino en generar juicios. Por ejemplo, decimos: “hija mía, me molesta lo desordenada que eres”, en lugar de decir que en los cuatro últimos días cuando he llegado a casa me he encontrado los juguetes por el suelo. (…)

No solemos hablar de hechos, sino emitir juicios y pensar que la otra persona nos va a entender. La observación atenta muestra que cuando la otra persona oye el juicio por objetivo que nos parezca, deja automáticamente de escuchar, contraataca o se pone a la defensiva.

Si lo que queríamos es que esa persona comprendiera nuestro sentir, logramos justo el efecto contrario, de nuevo se ha creado una conversación suicida. Por todo ello, es esencial buscar hechos y no emitir juicios por verdaderos que nos parezcan o como defensa cuando nos sentimos heridos.

Lo segundo que es crucial es expresar nuestro sentir. A veces pensamos que no se pueden tener ciertas emociones, como la ira hacia un ser querido o incluso miedo y, sin embargo, es absurdo negar lo que sentimos precisamente por eso, porque ha de ser real cuando lo experimentamos.

Tampoco me parece que sentirse culpable por tener estos afectos ayude en nada, porque la culpa tiene mucho de paralizante y ha sido usada y abusada como chantaje emocional que nos hace ser manipulables como títeres.

Aceptar lo que sentimos es un paso esencial para poder luego expresarlo sin culpabilizar para nada a la otra persona. En el momento en que le digamos a alguien por objetivo y razonable que nos parezca que él o ella son los culpables de nuestro sufrimiento, en la mayor parte de los casos y de forma automática, se habrá cortado la comunicación.

Es importante contar mi sentir como la realidad que yo vivo, sin vincularla a la persona y sí a los hechos que describí en un comienzo. (…) Es importante comprender que cuando nosotros en lugar de enjuiciar buscamos hechos, que cuando en lugar de rechazar o de negar nuestras emociones las aceptamos, lo que simplemente quiere decir que reconocemos que existen, aunque puedan no gustarnos, toda nuestra emocionalidad empieza a cambiar y nosotros, que en ese momento estábamos enajenados, empezamos a reequilibrarnos y con ello se estabilizan tanto nuestro tono de voz como nuestros gestos, que tienen un impacto tan grande en el proceso de comunicación.

Es sólo cuando hemos presentado unos hechos y los hemos vinculado con nuestro sentir, cuando podemos expresar nuestras necesidades y no esperar a que la otra persona las descubra. No es sencillo para nosotros descubrir lo que las otras personas sienten si no nos dan ninguna pista (Dr. MARIO ALONSO PUIG, Vivir es un asunto urgente).

Caminar per Roma

romaFa pocs dies he tingut la sort de caminar novament per una ciutat que m’enamora. Una ciutat que m’agrada tant i en la que em sento tan bé que fins i tot diria que en una altra vida vaig viure a Roma.

En aquesta visita vaig poder veure i contemplar els llocs típics: Piazza Navona, Fontana di Trevi, Piazza Spagna, el Coliseu, el Vaticà… Però vaig veure tots aquests llocs primer en un dia de pluja intensa i després en dies de sol radiant. I que voleu que us digui! Com canvia el panorama! Mireu que m’agrada Roma eh però, mai millor dit, no hi ha color!

I perdoneu ara el salt mortal que faré ara, si apliquem això a les persones encara la diferència és més gran: com canvia una cara o una persona amb sol o sense! Com canviem nosaltres quan ens brillen els ulls o quan la foscor ens aclapara!

Els ulls brillants i el somriure sincer indiquen moltes coses. Hi ha ulls d’aquesta mena que enamoren i que no ens cansaríem mai de mirar-los perquè d’alguna manera ens fan sentir com a casa. A vegades els ulls brillants i la rialla són variables com el temps i quasi és inevitable que estiguin d’una manera o d’una altra, però altres vegades tenim molt a dir i podem decidir somriure encara que no ens vingui molt de gust, encara que en un primer moment tinguem la sensació de fer teatre.

Si persistim veurem com aviat comencen a canviar coses i els canvis seran en positiu: ens sentirem millor, s’activaran els músculs de la nostra cara, ens brillaran els ulls i aquests missatges faran que el nostre cervell s’activi de tal manera que els beneficis arribin a tot el nostre cos. Pensem-ho i provem-ho que sortirem guanyant!

Túnel sin salida

tunnelProbablemente muchos de nosotros hemos entrado en algún momento de nuestra vida en algún lugar que se encontraba completamente a oscuras. De manera casi instintiva hemos extendido los brazos hacia delante para intentar distinguir los obstáculos antes de chocar contra ellos.

Nuestro caminar era lento e inseguro porque nuestra principal ayuda, la vista, en ese momento no estaba operativa. Si alguien hubiese encendido en algún momento una simple cerilla, podríamos haber empezado a distinguir de inmediato el camino para salir de aquella oscuridad. Notaríamos cómo nos iríamos relajando de manera paulatina y empezaríamos a distinguir multitud de objetos que antes permanecían ocultos a nuestros ojos.

Cuando nos veamos a nosotros mismos metidos en un “túnel” sin salida, es importante tener presente que esta circunstancia no la causa la falta de recursos importantes, como la inteligencia, la memoria o la imaginación. El causante de esta situación lo encontramos en lo que se denomina un estado mental limitante.

Para entender esto con mayor facilidad vamos a utilizar una analogía. Visualicemos a uno de los mejores jugadores de baloncesto que haya en el mundo. Sus habilidades le permiten encestar sin dificultad. Imaginemos que a ese mismo jugador lo introducimos en una gran caja transparente y cerrada. ¿Verdad que por bueno que sea mientras no salga de su caja no podrá encestar?

Esa caja representa un estado mental limitante que restringe toda movilidad y puede anular por completo todo su talento. El jugador de baloncesto no es limitado, sino que hay una estructura que lo limita. Ésta es una distinción fundamental que necesitamos hacer.

Cuando nos sintamos imposibilitados para resolver algo porque nos vemos a nosotros mismos un el interior de un túnel, empecemos por acostumbrarnos a reflexionar, a pensar que no es que no exista la salida a ese túnel, sino que mientras no cambiemos de estado mental, sencillamente, no la veremos.

Puede que parezca a primera vista que esta distinción no es relevante y, sin embargo, sí lo es y mucho, porque es la misma distinción que existe entre ser torpe o realizar torpezas, entre ser un fracasado y cometer errores.

Es muy diferente el impacto que tiene en nosotros una conversación cuando usamos el verbo ser o el verbo tener. De ahí que resalte tanto la importancia de que cambiemos la interpretación de la frase “soy limitado” por la de “en este preciso momento estoy experimentando unas limitaciones”. El lenguaje no sólo describe la realidad, sino que además es capaz de crearla. Nuestra forma de hablarnos a nosotros mismos afecta tremendamente a nuestra manera de relacionarnos con el mundo.

En esos momentos en los que nuestra capacidad de razonar y de reflexionar se encuentra limitada, la salida del túnel a veces no pasa por pensar, sino por actuar, por no quedarnos inmovilizados.

Demos un paso adelante, aunque sea muy pequeño, hagamos algo, una llamada, tomemos una pequeña decisión aunque no sea perfecta. El distrés nos paraliza o nos invita a huir. Por eso es tan importante moverse, hacer algo, dar un paso adelante. Un movimiento sencillo lleva un mensaje de gran impacto a nuestro cerebro: “¡Yo puedo!” Es una pena que porque haya tantas personas que piensen que lo que pueden hacer es tan poco que no vale la pena, haya tantas personas que no hagan nada (Dr. MARIO ALONSO PUIG, Vivir es un asunto urgente).

Raíces para crecer y alas para volar

PROTESTA ESTUDIANTIL CONTRA LA JUNTA MILITAR EN TAILANDIA“Sólo cuando una persona tiene realmente en cuenta los sentimientos y las necesidades de otras personas y además, busca ayudarles a crecer y evolucionar podemos hablar de un verdadero líder. El líder ha de cruzar un umbral, el de su propio egoísmo, el de su propio temor a que si ayuda a otros a progresar, su propio poder puede quedar en jaque.

No puede crearse un verdadero Liderazgo, si no somos conscientes de que la generosidad es la base de la cooperación y esta es la esencia de la grandeza. Dar a otros, primero “raíces para crecer” y después “alas para volar” es la expresión de un verdadero líder, alguien que ayuda a que el tú y el yo, puedan transformarse en un nosotros, de la misma manera que el oxígeno y el hidrógeno cuando se encuentran, se transforman en algo nuevo que es el agua, fuente de la vida. (…)

¿Realmente nos interesamos por lo que sienten y necesitan los demás? ¿Verdaderamente es su crecimiento y evolución como personas y profesionales una prioridad para nosotros? ¿Nos alegramos de sus triunfos o nos angustian que brillen más que los nuestros? ¿Les damos la posibilidad de que intenten cosas nuevas, cometan errores y puedan aprender de ellos, o usamos sus errores para justificar ante nosotros mismos, que tenemos que seguir siendo nosotros los que tomemos las decisiones?”(Dr. MARIO ALONSO PUIG, Madera de líder).