¿Qué es lo que hace que no me acabe de creer mi propio objetivo? ¿Cómo sabes que no tienes el talento suficiente?

Imagina que quieres ir al gimnasio para perder un poco de peso. Has intentado cambiar la etiqueta o codificación de la imagen de tu objetivo pero no has podido, o al menos no a un nivel aceptable.

Para intentar analizar el porqué  podemos preguntar: ¿qué es lo que hace que no me acabe de creer mi propio objetivo? ¿Qué tendría que cambiar para que me lo creyera más? ¿Qué tendría que hacer diferente?

Lo habitual es que la respuesta refleje una idea que yo tenga del mundo o de mí mismo: “no tengo el talento suficiente”; “voy a hacer el ridículo”; “va a ser muy duro y muy difícil”; “la gente no me respeta”, etc.

A todas estas respuestas, les puedes hacer otra pregunta: ¿cómo lo sabes? ¿Cómo sabes que no tienes el talento suficiente? ¿Cómo sabes que vas a hacer el ridículo?

Este punto es muy interesante porque nos permitirá determinar las cosas que debemos plantearnos:

a. La capacidad que tenemos para evaluar a otras personas que han dicho algo sobre nosotros.

b. La capacidad que tenemos de emitir juicios sobre aquello que va a pasar.

c. La relación que establecemos entre dos hechos.

d. El significado que le damos a algo.

(El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

La precisión en el lenguaje

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Estamos todos muy acostumbrados a pensar que lo que está claro para nosotros, también está claro para los demás. Si yo le digo a alguien que no me está tratando con respeto, doy por hecho que la otra persona sabe exactamente de lo que hablo, cuando en realidad no es así. Cada uno tiene su manera de interpretar lo que significa no sentirse respetado. Sin embargo, la precisión en el lenguaje, buscando términos más objetivos, permite que nos entendamos todos mejor.

La gran dificultad está en hacer este ejercicio de transformar nuestros juicios tan llenos de subjetividad en la expresión de unos conceptos mucho más objetivos y por tanto mucho más comprensibles para todos.

Muchos conflictos, desavenencias y malentendidos no sucederían si no hiciéramos tantos supuestos acerca de lo fácil que es entender lo que decimos. Por eso, todavía nos llama tanto la atención cuando le decimos algo a una persona y reacciona de una manera que nos desconcierta.

Tal vez lo que creíamos que estábamos emitiendo en nuestra conversación no es lo mismo que le ha llegado al receptor. Recordemos que todos vivimos en la misma realidad, pero en mundos diferentes. Cada uno de nosotros interpretamos las cosas de acuerdo a nuestra historia particular, nuestras experiencias previas y nuestra manera particular de ver el mundo (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).

Jo no tinc por de res, però…

????????????????????????????????????????????????????“Jo no tinc por de res” diem; però si ens aturem una mica potser sí que descobrim algunes pors en els diversos àmbits de la vida; pors més grans o pors més petites: por pel futur, per si ens quedem sense feina, per si ens faltaran mitjans per tirar la nostra família endavant, per si l’hem encertada amb aquella persona que volem compartir la nostra vida, por per si ens podrem casar, por del compromís; por de la malaltia, d’estar sols, de la vellesa, de la mort; por de quedar malament, del què diran, de fracassar, de no arribar a les expectatives; por d’arriscar-nos, de no dominar la situació, por de ser diferents, por per no ser políticament correctes; por perquè ens coneguin tal com som; por de manifestar els nostres sentiments o de no saber com fer-ho; por de no estar equivocats; por del dubte; por del canvi; por de no superar certes situacions que ens estanquen o ens paralitzen; por de tenir la sensació que ens han guanyat, por del perdó, por de mostrar-nos febles; por de nosaltres mateixos…

I segurament hi ha pors més raonables que d’altres, o més fonamentades. Perquè hem de reconèixer que a vegades les nostres pors són de coses que difícilment passaran. I això és un patiment inútil que només serveix per amargar-nos la vida.

A la pel·lícula “Coach Carter”també es parla de la por inspirant-se en unes paraules de Marianne Williamson en el seu llibre “Volver al amor” i diu així: “Nuestro mayor miedo no es que no encajemos. Nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo. No hay nada inteligente en encogerse para que otros se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberíamos brillar como hacen los niños. No es cosa de unos pocos sino de todos. Y al dejar brillar nuestra propia luz insconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo nuestra presencia libera automàticament a otros…”

El teu comportament parla tan fort que no deixa sentir el que dius

????????????????????????????????????????????????????La coherència és un element fonamental en la transmissió de qualsevol valor. De manera que si parlo de valors i no els avalo amb la pròpia vida mai seré convincent: quedaran en paraules buides que no entraran en el cor de ningú (fills, alumnes, companys, parella, amics, societat, empleats, ciutadans, votants…).

Però no n’hi prou amb el testimoni personal per a la transmissió de valors. Cal que sigui un testimoni alegre, engrescador, portador de vida, esperançat, respectuós. Per això és bo que ens preguntem sincerament quin és el nostre estil de vida perquè això és el que transmetem. No el que diem!

Els valors que intentem viure, els nostres ideals poden ser una força que faci sorgir el millor de nosaltres mateixos i que ens impulsi a construir un món més humà. Però cal coherència. Val la pena viure així, val la pena deixar petjades de bondat per tot arreu on anem passant.

Tanmateix no oblidem aquell pensament tan realista d’Alfred Adler: “és més fàcil lluitar per uns principis que viure d’acord amb ells”. Així és com valors i hàbits han d’anar ben agafats de la mà sense baixar la guàrdia massa perquè sinó cadascun camina pel seu costat.