Siempre que pienses en tus sueños es importante que tengas en cuenta…

Siempre que pienses en tus sueños, en la dirección que quieres tomar, es importante que tengas en cuenta el efecto que todo esto puede provocar en tu propia ecología. Conozco a muchas personas que cuando consiguen su sueño de convertirse en alguien importante o reconocido tras luchar toda su vida por lograrlo, sienten que por el camino han perdido una parte de ellos mismos. Están divorciados, no ven prácticamente a sus hijos, han perdido el respecto de sus amigos, o simplemente han desarrollado una enfermedad grave.

La ecología va muy unida a los valores, porque, al fin y al cabo, los valores son todo aquello que es importante para nosotros. Así pues, con nuestra ecología también vamos a tener en cuenta aquello que es importante para poder así conseguir lo que nos proponemos.

Hay una fantástica película de los hermanos Marx en la que aparece una escena donde están viajando a toda velocidad en un tren a vapor cruzando el lejano Oeste americano. Groucho Marx está en la parte de delante de la locomotora y grita: “¡Traedme más madera! ¡Más madera! ¡Esto es la guerra!”. Cuando se termina todo el combustible del tren, sólo les queda empezar a quemar toda la madera de los vagones para seguir avanzando. En una de las últimas escenas, prácticamente lo único que se ven son las plataformas de los vagones y a los pobres viajeros, caminando de pie por encima de ellas.

Esta imagen me resulta una buena metáfora de lo que estamos hablando: si empiezas a consumir toda la madera de tu tren, tarde o temprano te vas a quedar sin y ya no vas a poder seguir avanzando.

Una agradable cena con unos amigos, una tarde paseando por el parque con tu pareja, leer tranquilamente un libro bajo la sombra de un bonito árbol, o simplemente estar sentado en el sofá viendo una película relajado, puede parecer que no nos acerca a nuestro objetivo, pero quizá es precisamente lo que necesitas para conservar ese sutil equilibrio. Sacrificar parte de tu ecología, suele llevar a desequilibrios emocionales que acaban pasando una elevada factura a nuestro cuerpo y a nuestra mente.

A veces, pensamos que lo podemos sacrificar todo, simplemente porque creemos que el objetivo es más importante que nosotros mismos. Por muy honorable que sea el motivo que justifique tanto sacrificio, lo más probable es que no sea muy sostenible en el tiempo. Los sacrificios caracterizan a los héroes, pero a los héroes que no tienen otra alternativa. Un héroe es mucho más valioso vivo que muerto. Piénsalo: puede que esa acción fuera muy heroica, pero si ese héroe muere ya no se podrá repetir más. (…)

La ecología es vital para el mantenimiento de las condiciones de vida en nuestro maravilloso puntito azul en medio del universo, pero también lo es de nuestro propio universo interior.

Cuando ésta se deteriora, empezamos a experimentar problemas. Nos sentimos cansados, con poca motivación, tristes, sin ilusión. A veces, al principio, esas sensaciones no son muy intensas y quedan eclipsadas por el día a día, por la emoción de conseguir más, o por los problemas y preocupaciones a los que nos enfrentamos.

Ése es un buen momento para apretar el botón de parada de emergencia y revisar cómo te siente, y que hace que te sientas así. Revisa si alguna parte de tu ecología personal se está degradando, y revisa qué está pasando con tu objetivo y con el modo de conseguirlo. ¡Tú vales muchísimo más que tu objetivo! ¡Seguro! (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

¿Cómo te comerías un elefante?

“Hay una pregunta que me resulta especialmente interesante y es: ¿cómo te comerías un elefante? La respuesta habitual suele ser que a trocitos, pero a mí me gusta más decir que siempre sabrá mejor aliñado con diferentes salsas y guisos. ¿No crees?

¿Por qué pensar en el objetivo final para motivarte si puedes disfrutar del proceso? ¿Por qué no convertir el proceso en una fuente de sensaciones positivas?” (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

La diferencia entre decir “quiero ser feliz” y …

(…) Existe una gran diferencia entre decir “quiero ser feliz” e imaginarte viéndote feliz, rodeado de las personas, de las situaciones, escuchando, sintiéndote realmente feliz (…).

¿Has perdido alguna vez a un ser querido o a algún animal de compañía al que realmente querías mucho? ¿Tuviste al amor de tu vida y se escapó? ¿Qué pasa cuando lo recuerdas? Seguramente te sientes mal, ¿verdad? Lo interesante es que te sientes mal por algo que ya ha pasado, pero el cerebro sigue reaccionando como si pasara ahora.

Las razones por lo que esto ocurre responden al hecho de que el cerebro está diseñado precisamente para reaccionar a imágenes, sonidos, sensaciones, etc., y le cuesta mucho diferenciar entre lo que se representa en él (nuestros recuerdos, aquello que pensamos que va a pasar) y lo que sucede fuera.

Cuanto más claro se muestra en el cerebro, más recursos vas a tener disponibles, pero además también tendrás más emoción, es decir, más motivación. Porque cuando pienses en el objetivo, y dado que es algo que quieres, te vas a emocionar, aunque todavía no lo hayas conseguido (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

Motivación o ilusión

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No debemos confundir la motivación interna con la motivación externa o incentivación (agentes externos que nos obstaculizan o nos alientan). Tampoco hemos de confundir la motivación con la ilusión. Si la motivación es un motor que me pone en marcha en una dirección determinada, la ilusión es un estado de ánimo que puede o no acompañar a la motivación.

Yo puedo por ejemplo hacer algo porque sé que es correcto hacerlo y por tanto tengo un motivo de peso para hacerlo y, sin embargo, no sentir ilusión haciéndolo.

El entorno político y económico puede llegar a bloquear la motivación de la persona, y las sociedades, cosificadas, desilusionadas, pueden mostrarse descontentas o avanzar hacia las revoluciones.

Algunos sistemas “deshumanizadores” fracasaron por su incapacidad para ilusionar y garantizar la felicidad de sus pueblos. Las filosofías materialistas nos arrancan una dimensión humana crucial: la espiritual.

Sin ella es imposible sentirnos completos y satisfechos. No debemos olvidar que no son sino las personas las que crean los sistemas y que la voluntad de poder inherente al ser humano puede contribuir a que esos sistemas sean perversos (La respuesta, Dr. MARIO ALONSO PUIG).

Motivaciones y filosofías

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“No debemos confundir la motivación interna con la motivación externa o incentivación (agentes externos que nos obstaculizan o nos alientan). Tampoco hemos de confundir la motivación con la ilusión. Si la motivación es un motor que me pone en marcha en una dirección determinada, la ilusión es un estado de ánimo que puede o no acompañar a la motivación. Yo puedo por ejemplo hacer algo porque sé que es correcto hacerlo y por tanto tengo un motivo de peso para hacerlo y, sin embargo, no sentir ilusión haciéndolo. (…)

El entorno político y económico puede llegar a bloquear la motivación de la persona, y las sociedades, cosificadas, desilusionadas, pueden mostrarse descontentas o avanzar hacia las revoluciones. Algunos sistemas ‘deshumanizadores’ fracasaron por su incapacidad para ilusionar y garantizar la felicidad de sus pueblos. Las filosofías materialistas nos arrancan una dimensión humana crucial: la espiritual. Sin ella es imposible sentirnos completos y satisfechos. No debemos olvidar que no son sino las personas las que crean los sistemas y que la voluntad de poder inherente al ser humano puede contribuir a que esos sistemas sean perversos” (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).