Entrenar las virtudes

shutterstock_103383071

“Los valores se descubren y orientan nuestra forma de caminar. Las virtudes son el resultado de un entrenamiento constante en los valores, hasta que esos valores se convierten, por así decirlo, en una especie de segunda naturaleza. Exige por tanto un gran compromiso, una enorme persistencia y una extraordinaria paciencia en el entrenamiento en virtudes. Un entorno inspirador puede hacer mucho más sencillo que descubramos aquellos valores que dirigen nuestra vida en un sentido correcto.

Observar a personas que son un ejemplo de virtudes nos mueve a imitarlas y aprender de ellas. La influencia del entorno en las personas, sabemos por experiencia que puede ser muy grande. Por eso, todas aquellas personas que tienen una mayor notoriedad y relevancia social han de ser plenamente conscientes de la responsabilidad que tienen con sus palabras y su conducta. Su influencia sobre otras personas puede ser mucho mayor de lo que se imaginan.

Pensad en alguien que para nosotros sea un punto de referencia, porque os transmite alegría, ilusión o confianza. Si ese alguien dijera, por ejemplo, que todo da igual, que lo importante es sólo pasarlo bien…, resultaría más sencillo que muchas personas, las que lo admiran, tomaran sus declaraciones como un punto de referencia para sus vidas. Por eso hay un alto grado de responsabilidad asociado con la notoriedad” (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).

Viure la vida d’un altre

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA GUERRA DE LAS GALAXIASViure la vida d’un altre és d’aquelles coses que sense pensar gaire ja ens adonem que no pinta massa bé. Perquè cal viure la pròpia vida, amb decisions pròpies i amb pensament propi. Encara que això no vol dir que no ens puguem inspirar en altres que amb els seus exemples ens ajuden i ens motiven cap la nostra millor versió.

Tanmateix no es pot viure pensant que voldríem tenir la vida del veí (sigui qui sigui) perquè com se sol dir “cadascú se sap lo seu”. Tampoc podem viure la vida com si fos una novel·la que se’ns ha posat al cap, una novel·la de color de rosa o del color predominant en el moment. Sí, cal tenir ideals, però els ideals han de tocar de peus a terra i han de deixar que els toqui l’aire perquè sinó no poden créixer. No podem viure en una bombolla de vidre.

Viure la pròpia vida no és oblidar-se d’aquells que ens estimen i de totes aquelles relacions que ens enriqueixen com a persones. Viure la pròpia vida és estar ben arrelats amb principis creïbles i consolidats; amb patiments reals i tristeses reals; amb alegries i esperances autèntiques. Viure la pròpia vida sense caretes, ni façanes, ni expectatives socials absurdes que no porten enlloc. Viure la pròpia vida, sobretot en l’amor i en el propòsit de la teva vida. Viure mirant el cor, el més profund de nosaltres mateixos.

En definitiva gaudir del que tenim i del que som.

Los verdaderos líderes

Imagen1“Los verdaderos líderes no son los que nos invitan a escapar de la realidad, sino a crear una nueva realidad. Son ellos y ellas los que nos inspiran con su ejemplo a creer en nosotros mismos y a desplegar todo nuestro potencial. Nuestra sociedad necesita de esas personas que tal vez con frecuencia o que tal vez nunca salgan en un periódico o en un programa de televisión y que sin embargo, tanto ayudan a otros seres humanos a avanzar por ese camino de plenitud” (Dr. MARIO ALONSO PUIG, Madera de líder).

Transformarse

FERIA DEL CHOCOLATE EN BRUSELAS“En la vida es importante dejar un legado. Aunque decir esto pueda parecer un poco pretencioso, lo cierto es que dejamos un legado queramos o no. Nuestra vida es un modelo que imitar, o que evitar. Nuestra vida es un ejemplo, un modelo que inspirará a los demás, o un aviso de lo que no se quiere llegar a ser.

Y para ser un ejemplo inspirador hay que creer en lo imposible, en lo que ahora te parece imposible. Si tus circunstancias actuales son el punto de referencia para tomar tus decisiones o plantearte objetivos, limitas tus posibilidades y nunca serás más de lo que eres. No queda otra opción que creer en lo imposible y lanzarte al vacío, creer en lo que aún no tienes -porque de hecho aún no lo mereces- y atreverte a cambiar tus circunstancias. Para llegar a la excelencia hay que formarse, para traspasarla hay que transformarse” (XESCO ESPAR, Jugar con el corazón).