¿Qué podría cambiar para sentirme mejor?

Desde los tiempos de Ulises y las sirenas, las distracciones en el camino han existido siempre. Tentaciones o suculentas ofertas ponen a prueba la fortaleza de los héroes más valientes. Un análisis frío de las consecuencias de aceptar esas tentaciones y una imagen clara de lo que se quiere pueden ser suficientes para seguir en el camino hacia la consecución de aquello que deseas. (…)

Cada vez que descubras que estás perdiendo el tiempo sistemáticamente o que retrasas realizar alguna tarea en concreto, es porque algo no está bien ajustado en tu cabeza y requiere cierto trabajo.

A veces no es tan grave. A veces, simplemente tiene que ver con las expectativas que tú mismo te generas sobre algo. Si te imaginas que estudiar para ese examen va a ser muy aburrido o muy duro, eso va a condicionar inevitablemente las ganas de estudiar. Pero la verdad es que, como ya sabes, desde el presente es difícil saber qué pasará en el futuro. Y no sólo eso, sino que tú eres parte de tu futuro y tienes la posibilidad de modificarlo, como, por ejemplo, cambiando el método de estudio o cambiando tu actitud. Por tanto, lo que tú piensas que tiene que suceder, simplemente puede pasar de otro modo, y además puede que esté en tus manos cambiarlo.

Lo importante es que seas consciente de que si te distraes o no encuentras nunca el momento de empezar a hacer algo que te tiene que acercar a tu objetivo no es por casualidad. Piénsalo así: si algo te apasiona, ¿por qué deberías distraerte? No me dirás que te distraes cuando te vas a comprar algo que te gusta, o viendo el partido de tu equipo favorito, ¿verdad? Puedes estar tres horas en el cine o delante de la PlayStation, pero cuando se trata de aprender inglés, cada veinte minutos encuentras una buena excusa para parar o para descansar.

La pregunta que debes hacerte es: ¿qué es lo que no me gusta de conseguir mi objetivo? ¿Qué es lo que pienso que hace que no esté muy motivado para llevarlo a cabo? ¿Qué tendría que cambiar en mi modo de pensar para que me resultara más atractivo o más fácil hacer lo que ahora no estoy haciendo?

¿Qué podría cambiar para sentirme mejor? ¿Qué otras opciones existen? La respuesta a estas preguntas te dará más pistas sobre qué pensamiento tienes que cambiar, o cómo puedes enfocar las acciones que tienes que llevar a cabo para que te resulten más atractivas (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

Anuncis

Nuestro interior está lleno de belleza y fortaleza

belleza y fortaleza

Cuando sufrimos, cuando nos sentimos torpes, pequeños y confundidos creemos que los demás van a darse cuenta de que no éramos quienes pretendíamos ser ante sus ojos: seres invulnerables, capaces de controlarlo todo, felices y equilibrados.

Como consecuencia de esa idea, de esa sensación de “desnudez” frente a los demás, llegamos a la curiosa conclusión de que eso que siempre hemos tenido, el miedo de ser, va a quedar expuesto ante sus ojos.

Por eso pienso que surge esa tendencia a ocultarse, a negar, a disimular, a intentar aguantar como sea los retazos que quedan de aquello que pretendíamos ser, que fingíamos ser. Es algo así como intentar aguantar como sea la fachada de un edificio que por dentro está en ruinas para que los que la contemplen sigan pensando que el edificio es maravilloso.

No puedo ni imaginarme la energía que tenemos que emplear y el desgaste físico e intelectual que nos origina esta obsesión en mantener nuestra fachada. Lo sorprendente es que todavía la mayor parte de los seres humanos no nos hayamos dado cuenta de que en realidad el edificio que está tras la fachada no está en ruinas, sino que en sí es una maravilla y que, de hecho, en calidad y en hermosura es infinitamente mejor que fachada que lo tapa y a la que atribuimos la única belleza.

La fuerza y la confianza para ponernos en marcha como los que creen que pueden y no como los que se creen incapaces no surge de la imagen que tengamos de nosotros mismos, un edifico en ruinas, sino de cómo podríamos vernos si de verdad creyéramos que hay algo en nuestro interior que está lleno de belleza y fortaleza (Dr. MARIO ALONSO PUIG, Vivir es un asunto urgente).