Víctimas de lo que pasa a nuestro alrededor

Me gusta mucho el lema de san Francisco de Asís, adoptado por los AA (Alcohólicos Anónimos), que dice así: “Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar, y la sabiduría para reconocer la diferencia”. Como ya te he comentado, hay personas que están peleadas con el mundo, y siempre se quejan de cosas que no pueden cambiar. Sienten dolor y culpan de ello a su entorno. Sólo son víctimas de los sucesos que pasan a su alrededor (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

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Tots podem canviar

mudar

Tots podem canviar, i ho podem fer de manera radical. Caldrà que ens armem d’un bon mètode i d’unes bones dosis de treball, però la recompensa serà probablement la més important de les nostres vides: esdevenir les persones que volem ser (Les ulleres de la felicitat. Descobreix la teva fortalesa emocional, RAFAEL SANTANDREU).

La importancia de cambiar el marco de referencia

Einstein

Albert Einstein decía que ningún problema importante puede ser resuelto en el mismo nivel de pensamiento en el que fue creado. En otras palabras. Si el distanciamiento con una persona lo explicamos a base de una serie de juicios y de suposiciones, mientras nos mantengamos en ese marco de referencia, no podremos alterar la situación.

Es necesario cambiar el marco de referencia y para ello hay que ser capaz de apartarse de la idea de que lo que veo es lo único que existe y empezar a buscar información, a preguntar y abrirnos a escuchar.

Muchas veces cuando la actitud de una persona no nos agrada, damos por hecho que lo único que nos muestra es su dureza, su rigidez y su intransigencia. Con este tipo de valoraciones, por razonables que nos parezcan, los únicos sentimientos que se suelen experimentar son la ira, la frustración y el resentimiento. Nuestro cuerpo se tensa, la inspiración se acorta, mientras la espiración se alarga, casi como si mostrara una forma de contracción corporal.

Nuestra atención está tan enfocada en dar una y otra vuelta a lo mismo que seremos incapaces de percibir nada más, por interesante o bello que pueda ser.

Si en ese momento nos paramos y nos hacemos una curiosa pregunta: “¿Qué es lo que mi actitud hacia esa persona dice de mí?”, probablemente, notaremos cómo poco a poco se va abriendo un espacio en nuestra mente que nos permite sondear y descubrir cosas nuevas e interesantes. Es posible que seamos más conscientes de lo fácilmente que se puede poner una etiqueta negativa a una persona y cómo esto puede llegar a dificultar o impedir por completo el encuentro y la colaboración.

Cuántos talentos esa persona sin duda puede tener que nosotros, viéndola de una forma tan negativa, no estamos dispuestos a explorar. Por todo ello, creo que cuanto más intentemos cambiar a los demás para que piensen y vean las cosas como las vemos nosotros, menos éxito alcanzaremos, ya que aquello que se resiste persiste.

Cuando sentimos que alguien nos quiere cambiar como si fuéramos parte de la maquinaria de un reloj defectuoso, nos rebelamos, nos irritamos y nos oponemos de una manera abierta y sonora, o tal vez silenciosa. Puede ser que en esos momentos digamos sí con la cabeza, pero lo que está claro es que nuestro corazón dice no. Las personas sólo cambiamos de verdad cuando nos damos cuenta de las consecuencias de no hacerlo.

El cambio auténtico se produce, no por imposición de otros, sino por reflexión propia, y a veces esta reflexión lleva un tiempo. Invitar a la reconsideración de algo es más efectivo que pretender convencer sobre la necesidad de un cambio (Dr. MARIO ALONSO PUIG, Vivir es un asunto urgente).

Los desafíos que la vida nos ofrece

crecimiento-personal-filosofia

“Más que querer cambiar nosotros, lo habitual es que queramos que cambien los otros. El cambio personal es lo que más nos cuesta. Y nos cuesta, no sólo porque en sí sea un proceso exigente, sino también porque muchas veces no nos damos cuenta de que para que cambien las circunstancias en las que estamos, primero tenemos que empezar a cambiar nosotros. Tendemos a pensar que si las cosas fueran de otra manera estaríamos bien y seríamos más felices. De lo que no somos conscientes es de que las cosas empezarían a cambiar, o serían radicalmente distintas, si nosotros empezáramos a actuar de otra manera.

Es cierto que hay circunstancias en las que el trabajo interior que es necesario hacer para cambiar, no quiénes somos, sino nuestra forma de ser y de actuar, es especialmente complejo. Ahora bien, en mi experiencia, ese trabajo interior es el que nos puede ayudar a encontrar ventajas donde antes sólo veíamos muros. Los muros, lejos de desvanecerse, se afianzan cuando la nuestra es una actitud basada en el “a mí que me den” y “a mí que me resuelvan”. Esta dependencia absoluta del exterior tiene efectos muy negativos en la propia autoestima y en nuestra capacidad para influir positivamente en lo que nos sucede.

Una mentalidad de víctima, lo único que hace es bloquearnos e incapacitarnos completamente para dar una respuesta frente a los desafíos que la vida nos ofrece” (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).

Proactius versus reactius, amb qui et quedes?

????????????????La proactivitat és una actitud en què la persona o l’organització assumeix el control de la seva conducta de manera activa fent prevaler la llibertat d’elecció sobre les circumstàncies del context. Però proactivitat no vol dir només prendre la iniciativa sinó assumir la responsabilitat de fer que les coses succeeixin, i decidir en cada moment què volem fer i com ho farem.

El terme proactivitat el va establir el neuròleg i psiquiatra austríac Victor Frankl, que va sobreviure als camps de concentració nazis. En el seu interessantíssim llibre “El hombre en busca de sentido” ens parla de la proactivitat però aquest terme es va fer molt popular anys després gràcies al best-seller “Los siete hábitos de las personas altamente efectivas” de l’autor Stephen R. Covey.

Per explicar-ho de manera més gràfica et proposo veure les diferències d’actitud i de llenguatge entre reactius i proactius.

Reactius: pessimista, falta d’iniciativa, excuses, retrocedeix, culpa els altres, inseguretat, desconfiança, arrogància, tancat, estancat, fracàs… I diu: no puc fer res, jo sóc així, no m’ho permetran, he de fer això, és que…

Proactius: optimista, oportunitats, objectius, crea canvi, reflexiona, actua, confia, humilitat, obert, dinamisme, èxit… I diu: examinem les nostres alternatives, puc optar per un enfocament diferent, controlo els meus sentiments, trio, prefereixo, puc aprendre, puc millorar, seré la meva millor versió…

Amb qui et quedes?

Maquillar la vida

ojosEl primer pas per superar-nos o per canviar és acceptar la realitat tal com és i dir les coses pel seu nom. Quan hi ha dificultats és necessari parlar-ne, mirar-les bé, assumir-les, pensar-hi i buscar les solucions possibles. No amagar-les. La vida és així i cal que l’acollim tal com és presenta i no com voldríem que es presentés.

Llavors cal prendre decisions sent conscients dels riscos i de les conseqüències. Perquè davant els problemes i les dificultats de la vida no podem fer com que no van amb nosaltres.

Certament podem equivocar-nos, però les coses no es solucionen dient “a mi no m’agrada això”, “no vull ni pensar-ho”, “no vull parlar d’això”… No serveix de res maquillar la vida! Cal enfrontar-se a les coses, però sobretot cal que ens enfrontem a nosaltres mateixos.

Aquesta és la realitat, així és la vida! I si hi ha coses pendents: temes, decisions, converses, canvis, etc. Avui, ara, és el moment per posar-se a treballar i afrontar el que faci falta. Serà el primer pas d’un camí de creixement personal. Un pas imprescindible.

Jo no tinc por de res, però…

????????????????????????????????????????????????????“Jo no tinc por de res” diem; però si ens aturem una mica potser sí que descobrim algunes pors en els diversos àmbits de la vida; pors més grans o pors més petites: por pel futur, per si ens quedem sense feina, per si ens faltaran mitjans per tirar la nostra família endavant, per si l’hem encertada amb aquella persona que volem compartir la nostra vida, por per si ens podrem casar, por del compromís; por de la malaltia, d’estar sols, de la vellesa, de la mort; por de quedar malament, del què diran, de fracassar, de no arribar a les expectatives; por d’arriscar-nos, de no dominar la situació, por de ser diferents, por per no ser políticament correctes; por perquè ens coneguin tal com som; por de manifestar els nostres sentiments o de no saber com fer-ho; por de no estar equivocats; por del dubte; por del canvi; por de no superar certes situacions que ens estanquen o ens paralitzen; por de tenir la sensació que ens han guanyat, por del perdó, por de mostrar-nos febles; por de nosaltres mateixos…

I segurament hi ha pors més raonables que d’altres, o més fonamentades. Perquè hem de reconèixer que a vegades les nostres pors són de coses que difícilment passaran. I això és un patiment inútil que només serveix per amargar-nos la vida.

A la pel·lícula “Coach Carter”també es parla de la por inspirant-se en unes paraules de Marianne Williamson en el seu llibre “Volver al amor” i diu així: “Nuestro mayor miedo no es que no encajemos. Nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo. No hay nada inteligente en encogerse para que otros se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberíamos brillar como hacen los niños. No es cosa de unos pocos sino de todos. Y al dejar brillar nuestra propia luz insconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo nuestra presencia libera automàticament a otros…”