Las personas no deberíamos tener una alta autoestima…

Las personas no deberíamos tener una alta autoestima, sino que todos deberíamos valorarnos como el resto de los seres humanos: como seres maravillosos por el simple hecho de ser personas. Punto final. (…)

Yo creo que todos los seres humanos tienen el mismo valor. Son igualmente bellos y magníficos. De verdad lo creo así. Y, básicamente, somos así debido a nuestra mejor y más característica cualidad como especie: nuestra gran capacidad de amar, que, como potencialidad, siempre está ahí.

Y es que el problema de la autoestima se resuelve dejando de valorar a los demás según criterios distintos a nuestra capacidad de amar. Cuando valoro a los demás según sus habilidades o características: ser guapo, rico, listo, cumplidor…, estoy dándole importancia a minucias, a cuestiones nimias que no nos definen como especie.

Además, cuando valoro cualidades diferentes a la capacidad de amar me subo a la montaña rusa de la autoestima. Cuando los demás me evalúen con notas altas, me sentiré bien…, cuando me evalúen con notas bajas, me sentiré mal, creeré que no valgo, que soy inferior. Es mucho mejor no valorar a nadie (ni a uno mismo), darle a todo el mundo el mismo valor, considerar que todos los seres humanos son maravillosos por el hecho de serlo. Entonces, también me aceptaré a mí mismo incondicionalmente (…)

La aceptación incondicional de uno mismo va ligada a la aceptación de los demás. Los seres humanos somos animales lógicos y si no aceptas a los demás incondicionalmente, tampoco lo harás contigo mismo cuando falles o cuando alguien deje de valorarte (El arte de no amargarse la vida. Las claves del cambio psicológico y la transformación personal. RAFAEL SANTANDREU).

El orgullo de sentirse victorioso

El orgullo de sentirte victorioso frente a tu propio reto también afectará a tu autoestima. Con cada prueba superada irás aumentando tu cuenta corriente de autoestima y eso te impulsará hacia adelante y te preparará para los tropiezos. Demuéstrate que puedes, que sí eres capaz, que lo que pensabas sobre ti mismo o lo que los otros pensaban no se correspondía con la realidad. Eres mucho mejor de lo que nunca habías creído o pensado: si te has sorprendido una vez, lo puedes hacer muchas más. Es cuestión de seguir retándote, seguir demostrándolo, ¡siempre adelante!

En los momentos de duda o decepción podrás recurrir a esa dosis de autoestima que tenías ahorrada en tu cuenta personal. Por ello, es tan importante que tengas tus pequeños retos en el camino que se conviertan en pequeños logros. Sí, son pequeños, pero a menudo son tan importantes como los grandes. De los grandes se disfruta pocas veces, de los pequeños puedes disfrutar a menudo (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

Ens hem de convèncer que som genials

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Quan algú es fica amb nosaltres, freqüentment, el que ens fastigueja és que “ens rebaixen”, ens menyspreen, ens lleven una qualitat. Quan ens diuen carrinclons, pallussos, incapaços, ridículs… és la nostra posició la que es veu atacada.

Això sí, la cosa només regeix per als qui no s’han construït una autoestima a prova de bombes. Per a les persones realment fortes, no passa res. Però el que potser ens sorprendrà és que aquesta autoestima està basada en la simplificació, en la humilitat, en la renúncia.

Per fer-ho, ens hem de convèncer que som genials, no perquè siguem guapos, llestos o hàbils, sinó únicament i exclusivament per una senzilla i poderosa raó: perquè som éssers humans amb capacitat d’estimar (Les ulleres de la felicitat. Descobreix la teva fortalesa emocional, RAFAEL SANTANDREU).

Los desafíos que la vida nos ofrece

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“Más que querer cambiar nosotros, lo habitual es que queramos que cambien los otros. El cambio personal es lo que más nos cuesta. Y nos cuesta, no sólo porque en sí sea un proceso exigente, sino también porque muchas veces no nos damos cuenta de que para que cambien las circunstancias en las que estamos, primero tenemos que empezar a cambiar nosotros. Tendemos a pensar que si las cosas fueran de otra manera estaríamos bien y seríamos más felices. De lo que no somos conscientes es de que las cosas empezarían a cambiar, o serían radicalmente distintas, si nosotros empezáramos a actuar de otra manera.

Es cierto que hay circunstancias en las que el trabajo interior que es necesario hacer para cambiar, no quiénes somos, sino nuestra forma de ser y de actuar, es especialmente complejo. Ahora bien, en mi experiencia, ese trabajo interior es el que nos puede ayudar a encontrar ventajas donde antes sólo veíamos muros. Los muros, lejos de desvanecerse, se afianzan cuando la nuestra es una actitud basada en el “a mí que me den” y “a mí que me resuelvan”. Esta dependencia absoluta del exterior tiene efectos muy negativos en la propia autoestima y en nuestra capacidad para influir positivamente en lo que nos sucede.

Una mentalidad de víctima, lo único que hace es bloquearnos e incapacitarnos completamente para dar una respuesta frente a los desafíos que la vida nos ofrece” (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).

Ser amic de mi mateix

caretas rojasAvui en dia es parla molt de la necessitat de poder gaudir de temps personal, de dedicar-se a un mateix, de cuidar-se i estimar-se, de trobar temps per a les pròpies aficions… Depenent de com s’expressin o visquin aquestes realitats pot resultar una mica estrany quan algú parla d’aquesta manera, i fins i tot en alguns casos podríem albirar certs aspectes de narcisisme o de l’individualisme típic dels temps actuals.

Tanmateix, penso que també hi ha creixement personal en això d’estimar-se a un mateix perquè som dignes de ser estimats i això no ho hem d’oblidar mai.

Aquells que som creients sabem que Déu ens estima tal com som i això ens dona molta pau i molta tranquil·litat, a més a més d’enfortir aquest bon exercici afectiu i psicològic. Si no ens estimem a nosaltres mateixos ens faltarà experiència i pràctica a l’hora d’estimar els altres. Si no ens estimem perd valor tot allò que fem o diem perquè falla el fonament i un edifici sense fonaments no s’aguanta de cap manera.

Però, què significa això d’estimar-nos a nosaltres mateixos? Doncs actuar amb nosaltres mateixos com ho faria el nostre millor amic o amiga, el nostre pare o la nostra mare. Un amic ens valora i ens accepta tal com som amb les nostres qualitats i els nostres defectes i limitacions. Ens comprèn, ens perdona i procura no ferir la nostra autoestima amb comparacions que no porten enlloc.

Ser amics de nosaltres mateixos és el primer pas per estimar a molts altres i per viure contents i alegres.