Para ti ese momento lo puede significar todo

“Si estás con una persona, tan sólo debes estar con ella, no debes pensar en nadie más o en lo que vas a hacer luego. Es una falta de respeto. Quién está delante de ti, merece que lo hagas lo mejor posible y que no lo menosprecies desviando parte de tu atención.

Si adoptas esa actitud ante la vida, todos los minutos y todos los segundos pueden estar repletos de experiencias, de detalles, de momentos irrepetibles. Quizá sea una flor que te encuentres en el camino, quizá sea el regalo de un atardecer o las palabras de un amigo. Quizá sea un pequeño triunfo en tu epopeya personal. Quizá para nadie más sea importante, pero para ti ese momento lo puede significar todo.

Un movimiento bien hecho, un pequeño resultado, un gesto de aceptación por parte de alguien… En ese microcosmos lo insignificante, lo indetectable se convierte en lo único que necesitas para sentir una explosión de satisfacción dentro de ti. Nada más. No hay intensos paisajes, no hay emociones fuertes, sólo los matices delicados y sutiles de una experiencia que llena y nutre cada una de tus células para que puedas proseguir tu viaje hacia tu destino final” (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

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Somos nuestro peor juez

Si con alguien somos exigentes, intransigentes, intolerantes y duros es con nosotros mismos. ¿Qué te parece? ¿Te parece normal que justamente contigo mismo seas tan agresivo? ¿Les hablarías así a tus amigos, a tus padres, a tus hijos? Seguramente no, pero no eres el único: todos los hacemos. Somos nuestro peor juez y nuestro peor verdugo, sentenciamos y ejecutamos sin compasión, nos exigimos sin tregua alguna y, cuando obtenemos los resultados, no nos recompensamos.

Quizá sea el momento de tratarnos con un poco de respeto, ¿no crees? Con el respeto que se merece cualquier ser humano, con el amor y la ternura que cualquier persona se merece. (…) Precisamente de eso estoy hablando, de que seas comprensivo, cariñoso contigo mismo, tolerante y paciente. La mejor recompensa es el reconocimiento de la persona que te quiere más en este mundo y que allí donde vas te acompaña: tú (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

El orgullo de sentirse victorioso

El orgullo de sentirte victorioso frente a tu propio reto también afectará a tu autoestima. Con cada prueba superada irás aumentando tu cuenta corriente de autoestima y eso te impulsará hacia adelante y te preparará para los tropiezos. Demuéstrate que puedes, que sí eres capaz, que lo que pensabas sobre ti mismo o lo que los otros pensaban no se correspondía con la realidad. Eres mucho mejor de lo que nunca habías creído o pensado: si te has sorprendido una vez, lo puedes hacer muchas más. Es cuestión de seguir retándote, seguir demostrándolo, ¡siempre adelante!

En los momentos de duda o decepción podrás recurrir a esa dosis de autoestima que tenías ahorrada en tu cuenta personal. Por ello, es tan importante que tengas tus pequeños retos en el camino que se conviertan en pequeños logros. Sí, son pequeños, pero a menudo son tan importantes como los grandes. De los grandes se disfruta pocas veces, de los pequeños puedes disfrutar a menudo (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

¿Cómo te comerías un elefante?

“Hay una pregunta que me resulta especialmente interesante y es: ¿cómo te comerías un elefante? La respuesta habitual suele ser que a trocitos, pero a mí me gusta más decir que siempre sabrá mejor aliñado con diferentes salsas y guisos. ¿No crees?

¿Por qué pensar en el objetivo final para motivarte si puedes disfrutar del proceso? ¿Por qué no convertir el proceso en una fuente de sensaciones positivas?” (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

Víctimas de lo que pasa a nuestro alrededor

Me gusta mucho el lema de san Francisco de Asís, adoptado por los AA (Alcohólicos Anónimos), que dice así: “Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar, y la sabiduría para reconocer la diferencia”. Como ya te he comentado, hay personas que están peleadas con el mundo, y siempre se quejan de cosas que no pueden cambiar. Sienten dolor y culpan de ello a su entorno. Sólo son víctimas de los sucesos que pasan a su alrededor (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

Mantener la energía necesaria

A principios de año o después de vacaciones, nos llenamos de buenos propósitos que comenzamos pero nunca terminamos: perder peso, estudiar, dejar de fumar, dejar de beber, comer más sano, buscar un nuevo trabajo, escribir un libro, meditar… La lista es interminable, y la gran mayoría suelen tener en común el grado de ilusión inicial y un deterioro posterior de esa emoción.

¿Por qué nos pasa esto? La razón es relativamente simple, y es que no sabemos cómo conseguir cosas. No tenemos un buen sistema para mantener la energía necesaria (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).

Para continuar intentándolo…

Para continuar intentándolo, tienes que estar convencido de que algo puede cambiar. Luego debes preguntarte: ¿cómo puedo estar seguro de que voy a fallar sólo porque hasta ahora eso es lo que ha pasado? ¿Qué tendría que cambiar para que eso fuese diferente? ¿Cómo sé que he estado contemplando todas las posibilidades para hacer las cosas de otro modo? ¿Cómo saben los demás que no hay más posibilidades? ¿Cómo pueden saber lo que va a pasar en el futuro?

(…) Si crees que no puedes hacer alguna cosa, que no eres suficientemente listo, rico, guapo, que no tienes dinero, amigos o recursos para llevar a cabo tu objetivo, pregúntate ¿cómo lo sé? ¿Quién lo dice? ¿Cómo puedo estar tan seguro? O ¿cómo puede estar tan segura la persona que lo dijo? (El arte de conseguir lo imposible. Cómo convertirte en héroe de tu propia vida. XAVIER PIRLA LLORENS).