Una instancia intermedia: los pensamientos

Las personas solemos tener la impresión de que los hechos externos -lo que nos sucede- impacta sobre nuestras vidas produciendo emociones: rabia o satisfacción, alegría o tristeza… Existiría, según esta idea, una asociación directa entre suceso y emoción. (…)

Pues bien, la psicología cognitiva, (…), nos dice que esto no es así. Entre los hechos externos y los efectos emocionales existe una instancia intermedia: los pensamientos. (…)

Cuando nos habituamos a evaluar de una forma más exacta, realista y positiva, nuestras emociones se vuelven mucho más serenas, porque recordemos: las emociones que sentimos son siempre producto de nuestros pensamientos o evaluaciones. (…)

El sistema cognitivo consiste en transformar nuestra forma de pensar, nuestro diálogo personal, nuestra manera de evaluar lo que nos sucede… para dejar de quejarse y empezar a disfrutar de lo que está a nuestro alcance. Y llegar a hacerlo de forma tan automática que ésa sea nuestra primera opción mental (El arte de no amargarse la vida. Las claves del cambio psicológico y la transformación personal. RAFAEL SANTANDREU).

Cuando hayamos transformado nuestra mente…

La depresión, la ansiedad y la obsesión son nuestros principales oponentes, y cuando nos dejamos atrapar por ellos, lo que perdemos es la facultad para vivir plenamente. La vida es para disfrutarla: amar, aprender, descubrir…, y eso sólo lo podremos hacer cuando hayamos superado la neurosis (o el miedo, su principal síntoma). (…)

Y, ¿sabes?, todos podemos hacerlo. ¡Tenemos que saber que es posibe! El carácter está formado por una serie de rasgos innatos, pero también por toda una serie de aprendizajes adquiridos en la infancia y en la juventud, y es sobre esa estructura mental donde podemos actuar.

(…) Podemos forjarnos una vida libre de miedos, abierta a la aventura, plena de realizaciones. Cuando hayamos transformado nuestra mente, seremos más capaces de gozar de las cosas pequeñas y grandes de la vida, podremos amar -y dejar que nos amen- con mayor intensidad y tendremos grandes dosis de serenidad interior. (…) Seremos grandes amantes de la vida, de nuestra propia vida (El arte de no amargarse la vida. Las claves del cambio psicológico y la transformación personal. RAFAEL SANTANDREU).