La crisis de los bocadillos

bocadillos

Os contaré una curiosa historia:

Un señor vendía bocadillos en un pequeño establecimiento al lado de la carretera. Siempre estaba lleno clientes. No porque fueran bocadillos baratos, sino porque eran espectaculares. El propietario era amabilísimo, siempre parecía contento e ilusionado. El negocio funcionaba muy bien.

Un buen día recibió una carta de su hijo, que estaba haciendo un MBA en una universidad muy prestigiosa: “Padre, ¿qué tal te va con la crisis?”.

El padre contestó: “Hijo, ¿qué crisis? Si aquí va todo estupendamente”.

La respuesta de su hijo le desconcertó: ¿Pero no te has enterado? Hay una crisis tremenda. Tienes que tomar urgentemente medidas”.

Ante esta carta, el negociante empezó a preocuparse y hacer cábalas. Quizás estoy comprando jamón y queso demasiado buenos. Así que empezó a comprar un producto más económico, jamón un poco  peor, queso un poco peor… Empezó también a comprar en menor cantidad. También cambió de actitud, estaba más tenso… Y, poco a poco, cada vez menos gente iba a su negocio.

Con la caída de clientes, reflexionó: “Lo que me dijo mi hijo es verdad”. De modo que redujo aún más sus gastos y aumentó su ansiedad. Los clientes se dieron cuenta. Ya no querían comprar allí sus bocadillos porque además, aunque a veces paraban, los bocadillos ya se habían acabado. Y así aquel buen hombre tuvo finalmente que cerrar.

Immediatamente escribió a su hijo: “¡Qué ciego era! Todo lo que augurabas era cierto. No me había dado cuenta de la crisis que había” (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).

Dentro de cada uno de vosotros y de vosotras hay una persona excepcional

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Una queja constructiva aporta iniciativas, alternativas y propuestas de mejora. Una queja destructiva sólo mete ruido. Ésta es la postura fácil y cómoda. Todo el mundo puede instalarse en ella y, sin embargo, no añade ningún valor personal o social.

A las personas que sois más jóvenes, yo os diría que si no os gusta el mundo como está, que lo cambiéis con vuestra ilusión, con vuestro esfuerzo, con vuestra generosidad, vuestro coraje y vuestro compromiso. Los verdaderos líderes son los que hacen que sucedan los cambios. Si queréis lidiar el despliegue de una nueva sociedad, tendréis que poner las manos a la obra y ayudar a construir ese mundo en el que a todos nos haga más ilusión vivir.

Para que alguien te tome en serio primero te tienes que tomar en serio tú. Si buscáis el camino fácil no lo vais a encontrar. El camino a seguir es el camino del héroe, es decir, de aquella persona que a pesar de las dificultades, a pesar de que haya gente que no le dé crédito, confía en sus posibilidades, persevera en medio de las dificultades y finalmente triunfa. Tal vez no haya conseguido hacer realidad sus sueño, pero de lo que tengo pocas dudas es de que el haber perseguido su sueño con la mente y el corazón le habrá ayudado a crecer y madurar como persona. Tan importante es la meta como el camino para alcanzarla.

Si los mensajes que nos mandamos a nosotros mismos son de aliento y confianza, persistiremos en medio de los obstáculos y adversidades. Si, por el contrario, los mensajes que nos enviamos son de duda constante y de desconfianza, no ha de sorprendernos que abandonemos ante el menor tropiezo. Dentro de cada uno de vosotros y de vosotras hay una persona excepcional que sólo saldrá si creéis que existe y estáis comprometidos a que cada vez esté más presente en vuestras vidas. Esa persona no es otra que vuestro mejor yo (Dr. MARIO ALONSO PUIG, La respuesta).